Violencia, armas y muerte. El clan Acevedo es conocido en el barrio “El Sifón” y en la zona norte de la capital por su vinculación a distintos hechos delictivos. Pero tras la muerte del policía Roberto Lucena, a mano de integrantes de este grupo territorial, acentuó su participación en ataques a agentes de la fuerza de seguridad de la provincia. Hace dos meses atrás, miembros de la banda habían protagonizado una violenta agresión a un uniformado durante la ocupación de una vivienda de Lucas Córdoba al 1.700. Por ello, deberán afrontar un juicio oral por robo agravado y lesiones graves. El agente perdió un ojo en este caso.

El 8 de abril último, alrededor de las 20, un grupo de personas, entre hombres y mujeres, ingresó a la vivienda en busca de una mujer, Natalia Juárez. Los atacantes ingresaron por el portón que estaba abierto y en el interior de la propiedad la increparon y le reclamaron que, por su culpa, la Policía había llevado adelante allanamientos en sus domicilios y les habían secuestrado distintos elementos.

De acuerdo al requerimiento de elevación a juicio del fiscal Diego López Ávila (Robos y Hurtos I), un joven de la banda, identificado como Eduardo Zelarayán, sacó un arma de fuego tipo pistola y le dio un culatazo a la víctima. Le pegó en la zona de la frente. “Vas a pagar por la pistola que secuestró la Policía”, le exclamó en la arremetida.

Juárez intento huir del lugar, pero Florencia Acevedo y Zelarayán pudieron retenerla. Además, Acevedo le dio un golpe de puño en la nariz. Mientras, el resto del grupo sacó dos televisores -de 21 y 29 pulgadas-; una garrafa de 10 kilos; cuatro bolsas de cemento; y varias prendas de vestir y calzados de la víctima, de la hermana y de los hijos menores de edad, según consta en la acusación fiscal.

El golpe

Ramón Genaro Nazar se dirigía al edificio de la Subjefatura de Policía para iniciar su turno de vigilancia. No llevaba puesto entonces el uniforme oficial. Al pasar por calle Ecuador al 1.500, se topó con un amontonamiento de personas que cortaba el tránsito vehicular. Descendió de su rodado y se acercó al punto de los incidentes. Ahí, y sin mediar palabra, Dolores Acevedo lo golpeó en el ojo derecho con un palo de madera, lo que le provocó al hombre un traumatismo grave. De acuerdo a la imputación, Nazar perdió el globo ocular.

El policía cayó al suelo herido, pero Acevedo continuó con la agresión. A ella se sumó Lourdes Kimey Medina, alias “Lulú Acevedo”, otra de las integrantes, quien le pegó al agente con una banqueta en la cabeza y en la espalda. El oficial también recibió puñetazos y patadas de los otros acusados. Como si fuera poco, sustrajeron $ 20.000 que Nazar tenía en el bolsillo y la pistola reglamentaria marca Taurus. Después, todos huyeron del lugar.

Conforme a los detalles del informe fiscal, Nazar, pareja de la tía de Juárez, llegó a la vivienda y Dolores Acevedo le propinó “un puntazo en el ojo” al verlo. “Agarró un palo y le pegó un puntazo en el ojo a Nazar, quien cayó en el piso. Le salía mucha sangre y se agarraba la cara. Un grupo de estos sujetos empezó a golpearlo en el piso; le dieron golpes de puño y patada. Lourdes Medina agarró una banqueta de fierro y le pegó en la cabeza y en la espalda a Nazar, siendo que cuando lograron que dejen de golpearlo, Adriana Robles lo llevó como pudo al hospital”, declaró unos de los testigos, según fuentes judiciales.

“Vengan, changos, este es el milico que (le) batea la cana”, gritaron los agresores en el momento. La víctima logró incorporarse y se metió en una casa que tenía la puerta abierta. Desde ahí llamó a su mujer para que lo buscara. “Le salía mucha sangre del ojo y estaba muy mareado”, de acuerdo a los testimonios registrados en la causa penal.

El juez Raúl Cardozo hizo lugar días atrás al requerimiento del fiscal López Ávila, por lo que los acusados esperan la confirmación del proceso oral. Los imputados cumplen prisión preventiva, por disposición judicial.

El caso Lucena

La Policía realizó ayer tres allanamientos para atrapar a uno de los cuatro señalados de haber participado en el ataque a Roberto Lucena, ocurrido el pasado miércoles. Las medidas fueron ordenadas por el juzgado de Menores, al estar sospechado un adolescente. Durante los procedimientos, se secuestraron prendas de vestir, cartuchos y celulares.

Se trata de una de las cuatro personas que habrían abordado al mediodía al policía, de 42 años, para robarle la moto. Según se supo, después de amenazarlo con un arma, intercambiar balazos. Ahí, el policía recibió un disparo murió minutos después. Hay dos menores detenidos por esta causa; uno de ellos estaba internado en el hospital Avellaneda.

Las cenizas de Lucena fueron lanzadas el sábado en “El Sifón”. “Mi primo se crió en este barrio y su deseo fue que sus cenizas fueran arrojadas por las calles. Vamos a respetar su voluntad”, manifestó su primo Marcelo Lucena, en medio del dolor. “No vamos a bajar los brazos para que se sepa la verdad y para que se acaben las muertes en este barrio. Queremos vivir en paz”, agregó.

“La situación está muy fea, amigo. Estamos cansados. Estos chicos no tienen respeto por nadie. Andan robando a todo el mundo. Todos tienen armas y se hacen los pistoleros de más. Para ellos, matar es una cosa gratificante. ¿Cómo cree que nos podemos sentir?”, exclamó Juan Herrera, uno de los participantes.